Conocido por su trabajo con Oh’laville y por su participación en múltiples proyectos de la escena independiente, Andrés Sierra presenta un álbum instrumental concebido desde la lógica de la canción más que desde la exhibición del virtuosismo.
Menhir no se lanza inicialmente en las plataformas de streaming más populares, sino que decide recorrer un camino alternativo. Es una obra que marca posición ética y estética, se planta frente a la lógica de las plataformas y propone otra relación con la escucha, más atenta, íntima y situada. (Escuche acá Menhir).
Vía: Renata Rincón Barrero
Andrés Sierra, bajista colombiano conocido por su trabajo con Oh’laville y por su participación en múltiples proyectos de la escena independiente, presenta Menhir, su primer álbum como solista, firmado con su propio nombre. Menhir es el resultado de un proceso de composición de cerca de dos años, en el que el músico se dio el tiempo de escribir, maquetar y depurar ideas hasta encontrar una obra que dialoga con su trayectoria y su búsqueda personal.
Se trata de un álbum instrumental concebido desde la lógica de la canción más que desde la exhibición del virtuosismo. Aunque el bajo eléctrico ocupa el centro del lenguaje sonoro y el formato remite al universo del jazz y de la música instrumental, Menhir está construido en partes, con secciones que el propio Andrés llama “versos” y “coros”, como si se tratara de piezas cantadas sin voz. Esa manera de escribir está ligada a su experiencia arreglando y componiendo en proyectos como Oh’laville, donde ha podido desarrollar una voz propia más cercana a la escritura de canciones que a la improvisación extensiva.
Íntimamente ligado a su manera de entender la música como oficio y como responsabilidad cultural, Menhir no se lanza inicialmente en las plataformas de streaming más populares, sino que decide recorrer un camino alternativo. El disco estará disponible en espacios como SoundCloud, Bandcamp, YouTube y otros canales donde la obra no se diluye como insumo de una economía de contenido acelerada, sino que puede escucharse con atención y contexto. En palabras que resumen su postura, el proyecto se sitúa en la idea de que “la música tiene un valor cultural antes que comercial, y ese valor cultural es identidad: si los músicos no mostramos desde la obra que existen otros caminos posibles, no es raro que se deje de entender la importancia de la música en el tejido de un país”.
Desde ahí cobra sentido el nombre Menhir: una piedra erguida, una señal en el paisaje y un punto de referencia que se mantiene en el tiempo. El álbum funciona como ese hito en la carrera de Andrés Sierra: una obra que marca posición ética y estética, que se planta frente a la lógica de las plataformas y propone otra relación con la escucha, más atenta, íntima y situada. Menhir es, al mismo tiempo, una postura sobre cómo quiere habitar la industria y una declaración de identidad sonora construida con paciencia, oficio y una clara conciencia del lugar de la música en la conversación cultural.
El disco está integrado por cinco temas, grabados en bloque en Audiovisión junto al baterista Carlos Gómez (El Maldito Metalero) y el percusionista Rafael Lozina, en un formato poco habitual de bajo, batería y percusión. El ingeniero de sonido es David Dueñas, acompañado en la producción por Juan Manuel Osorio (Ismael Ayende y El Maldito Metalero). Las piezas se registraron en tomas completas, sin clic, con mínima edición y sin una mezcla tradicional. Lo que se escucha son las tomas ordenadas y masterizadas por Stefano Pizzaia, pensadas para el vinilo que se prensará próximamente.
Menhir de Andrés Sierra
Menhir
Tam tam I
Dolmen
Eli
Mandharas
Escúchelo en Soundcloud.

